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¿CÓMO AFECTA LA DIABETES EN LA VISIÓN?

por ANGEL BALLESTEROS en Jan 08, 2021

¿CÓMO AFECTA LA DIABETES EN LA VISIÓN?

Vamos a comenzar explicando que la diabetes es una enfermedad crónica que afecta a múltiples órganos, y se debe a que los niveles de azúcar, glucosa, en sangre son muy altos.

La glucosa se adquiere de los alimentos que consumimos.

En juego entra la hormona de la insulina la cual ayuda a transportar la glucosa en sangre al músculo donde se utilizará como fuente de energía.

El problema aparece cuando la glucosa se queda en el flujo sanguíneo y no es transportada a las células de los músculos dañando así principalmente los ojos, los riñones, los nervios y los vasos sanguíneas entre otros.

Centrándonos en el sistema visual, la diabetes puede causar enfermedades como son la retinopatía diabética, edema macular diabético, cataratas y/o glaucoma entre otras.

La retinopatía diabética es la manifestación a nivel visual más importante de la diabetes, ya que el alto nivel de azúcar en los vasos sanguíneos de la retina impide su correcta irrigación y provoca una salida de sangre y fluidos hacia la propia retina.

Es una enfermedad asintomática, por lo que podría causar una ceguera irreversible, por ello es muy importante llevar un adecuado control de la glucemia y realizar exámenes visuales periódicamente.

A pesar de ser una enfermedad en la cual la persona no se puede dar cuenta de que la padece, pueden aparecer distintos signos o señales como puede ser la visión de manchas, visión borrosa o fluctuación periódica de la graduación, pérdida gradual de la agudeza visual, sombras, dificultad para ver igual de nítido con la falta de claridad, etc.

También debemos de tener en cuanta que hay factores como el sedentarismo, la obesidad o el tabaquismo que pueden influir negativamente en dicha enfermedad.

Existen distintos tipos de tratamientos, dependiendo del grado de la enfermedad y de cada paciente, pueden ser la fotocoagulación láser en retina, inyección intravítrea de fármacos o vitrectomía para casos más severos.

A pesar de la existencia de dichos tratamientos, debemos pensar que la mejor solución es la prevención.